DEBEMOS LAVAR O NO EL ARROZ ANTES DE COCERLO.

Muchos pensarán que no debemos lavar el arroz, porque al hacerlo, con el agua de enjuague, eliminamos parte de los nutrientes. Otros, considerarán imprescindible lavarlo antes de cocinarlo, por si trae impurezas. ¿Quién tiene la razón?.... Intentaré explicarlo de forma sencilla. 

Lo primero, conocer la estructura del grano de arroz. El grano tiene tres capas diferenciadas: la cáscara, el salvado, rico en fibra, y el centro, más rico en almidón.  (Pueden ver otra entrada antigua en el blog sobre este tema: "NO CONFUNDAMOS: LEGUMBRES, CEREALES, SALVADO, SEMILLAS Y FRUTOS SECOS".) 

La cáscara, se eliminará. Y según se elimine o no la capa siguiente de salvado, tendremos respectivamente, "arroz blanco" o "arroz integral". Llegado a este punto, me mojaré y les aconsejaré siempre optar por la variedad integral (a no ser que por alguna patología no deban consumir fibra). En general, los cereales integrales tiene un maravilloso perfil nutricional, más completo, con gran riqueza en fibra.

Y contestando a la pregunta principal de esta entrada, decir que: el arroz, en general,  primero se debe lavar , liberando así el exceso de almidón y posibles impurezas que pueda contener: piedrecillas, polvo, cáscaras sueltas y en general pequeñas partículas. Se realizará el proceso de lavado en un bol o recipientes ya destinados a tal finalidad, dejando que las impurezas floten e inclinándolo para eliminar el agua. Repetir el proceso varias veces hasta que salga el agua clara. Escurrirlo, a continuación, usando un colador fino. 

En el caso del arroz integral, suele requerir mayor tiempo de cocción en comparación con el blanco, debido precisamente a la capa extra fibrosa, siendo aconsejable, dejarlo a remojo. Se puede usar el agua que posteriormente se utilizará para su cocción (aproximadamente, el doble de volumen de arroz), y se dejará entre  2 y 3 horas,  aproximadamente. 

Si  dejamos remojar el arroz integral antes de cocerlo, estamos ayudando a que sea más digerible y que se liberen enzimas importantes, que le permitirán aumentar la disponibilidad de sus nutrientes, al inducir, con la humedad del agua, a que el grano arranque el proceso de germinación.

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 Yo, personalmente, por las razones que he explicado, es el método que utilizo. Ustedes opten por el proceso que les convenza más y si quieren pueden aportarme ideas e incluso rebatir si consideran que estoy equivocada. Estaré encantada de leer sus opiniones. Mientras tanto, espero que les haya resultado interesante.